La Línea de Rehabilitación Psicosocial presente en las I Jornada de Bioética de las Hermanas Hospitalarias

Colaboradores de diferentes recursos del centro participan en las jornadas dónde se va a poner en evidencia la necesidad de humanizar la atención que se ofrece en el ámbito de la salud

El jueves 9 de mayo, Begoña Pérez, Consejera del Gobierno General ha inaugurado el I Congreso Nacional de Bioética Hermanas Hospitalarias España junto con Alberto Martín de la Mata, gerente provincial de Hermanas Hospitalarias España, Marc Antoni Broggi, Presidente del Comité de Ética de Cataluña y José Antonio Larraz, Director Asistencial de nuestra Institución en España.

Un congreso que se celebra el 9 y 10 de mayo en el Hospital San Rafael de Barcelona donde se van a reunir más de 170 profesionales. Entre ellos se cuenta con la presencia de tres profesionales de la Línea de Rehabilitación Pisocosocial de las Hermanas Hospitalarias:

Bioética y personas con trastorno mental grave, María Amores González,  Psicóloga del EASC de Retiro. HH Madrid Coordinadora de programas de violencia de género de mujeres con TMG

Empoderamiento y Trastorno Mental Grave, María González Blanco, Psicóloga Máster en Psicología Clínica y de la Salud, Universidad Pontificia de Comillas Coordinadora Miniresidencia y Pisos Aravaca. HH Madrid

Moderadora de la mesa Bioética y dignidad de la persona, Antonia López-Bravo,  Psicóloga Clínica Máster en Bioética, Universidad Pontificia de Comillas Máster en Psicoterapia individual y de grupo, Universidad Pontificia de Comillas Presidenta CEAS Centros de HH Madrid

Esta humanización en la atención se basa en situar a la persona en el centro del sistema, siendo esta el eje de toda actuación y teniendo en cuenta sus necesidades más allá de su patología. “Nadie puede poner en duda la excelencia técnica del sistema de salud y los grandes avances que se han llevado a cabo a nivel científico”, señala Alejandro Florit, director de Identidad Hospitalaria de Hermanas Hospitalarias España. “Pero la ciencia no debe imponerse a la humanización”, advierte. La necesidad de humanización de la asistencia se hace aún más acuciante en aquellos colectivos que se encuentran en una situación de fragilidad permanente. “En el caso de personas con un problema de salud mental, discapacidad intelectual o aquellas en situación de final de la vida, la empatía y sintonía profesional sanitario – paciente, así como la adaptación del tratamiento a las necesidades individuales son fundamentales para garantizar una buena asistencia”, afirma el doctor José Antonio Larraz, director asistencial y educativo de Hermanas Hospitalarias España y miembro del Comité Organizador del Congreso.

Formar en humanización

En el marco del I Congreso Nacional de Bioética Hermanas Hospitalarias España, se ha explicado que, para lograr una atención centrada en la persona, es necesario formar en humanización al profesional sanitario. “Hay una falta de cultura-formación básica en ética en las profesiones sanitarias, por el hecho de haber priorizado la formación técnica (diagnóstico, tratamiento, técnicas de cuidados, etc.)”, indica el Dr. Larraz. “Hace relativamente poco tiempo que se conoce la existencia en los centros de los comités de ética asistencial, dedicados a dilucidar los grandes conflictos bioéticos que puedan surgir (final de vida, rechazo de tratamientos, etc.), asegura.

Según se ha puesto de manifiesto en la jornada, para conseguir estos cambios en la manera de hacer de los profesionales de la salud, es necesario un proceso de transformación que requiere una adaptación de las estructuras y programas asistenciales a los requerimientos individuales;ofrecer un trato excelente; dar voz y participación a la persona en su proceso, en relación con su competencia mental, así como trabajar con el objetivo de integrar a la persona socialmente, ayudándola a rehacer su proyecto vital. “Supone,principalmente, incorporar la ética en toda actuación como parte imprescindible de la Hospitalidad, sin olvidar las competencias técnicas de los profesionales”, afirma Alberto Martín de la Mata, director gerente de Hermanas Hospitalarias España. “Se trata, por tanto, de unir ciencia y caridad; solo así podemos garantizar la excelencia en la atención”, asevera.

La importancia de la sensibilidad

Benito Menni, fundador de Hermanas Hospitalarias, fue pionero en ofrecer un trato humanitario que tuviera en cuenta las necesidades individuales de las personas con enfermedad mental. Un ejemplo de ello es una carta suya de 1900, donde cuenta que se hadado llave de paso a las enfermas del centro de Ciempozuelos con mayor autonomía para que puedan moverse con libertad por la institución psiquiátrica. “Esto era algo inaudito en un momento donde las personas con enfermedad mental grave carecían de cualquier tipo de derecho y, en muchos casos, eran consideradas poseídas por el demonio,violentas, vagas y hasta delincuentes, acabando sus días en la indigencia y abandono, o en la prisión”, indica el doctor José Antonio Larraz.

Según el director de Identidad Hospitalaria de Hermanas Hospitalarias España, Alejandro Florit, hoy en día, muchos conflictos bioéticos pasan desapercibidos, ya que su detección depende dela sensibilidad ética de los profesionales de salud. “Es, por tanto, indispensable, si queremos ofrecer la atención de mayor calidad, educar en sensibilidad para dar respuesta las necesidades reales del paciente”,señala.

Proteger los derechos del paciente

Otro de los puntos clave del Congreso ha sido la bioética, la autonomía y los derechos del paciente. “Incluso en situaciones de incapacitación legal, la persona mantiene una serie de derechos y debemos luchar para que se pueda expresar y decidir sobre aspectos que tienen que ver con su vida cotidiana”, afirma el director asistencial y educativo de Hermanas Hospitalarias España. Un ejemplo de ello es el haber recuperado el derecho a voto de personas incapacitadas por problemáticas de salud mental o con discapacidad intelectual. Los asistentes reunidos hoy han coincidido en que se trata de un gran avance porque les hace partícipes,como ciudadanos, de la vida de la comunidad. “Es un elemento muy importante para su integración y normalización social, además de favorecer su recapacitación como personas”, afirma Martín de la Mata.

Sobre la recuperación del derecho a voto de estos colectivos, el doctor José Antonio Larraz explica que ha sido un tema que se ha cuestionado, en gran medida,alegando que estas personas serían fácilmente manipulables según los intereses partidistas. “Se trata de una afirmación sin fundamento alguno porque lo único que se debe hacer es formar a estas personas para que puedan ejercer estos derechos”, asegura.

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